Cargás quién vino y quién puso qué. Splitfire te dice quién le debe a quién. Se terminó la planilla y el "después arreglamos".
Sin planilla y sin memoria de nadie. La app lleva la cuenta por vos.
Invitás con un link. Todos ven quién estuvo en cada asado — sin listas a mano.
Anotás la carne, el vino, el hielo. Cada gasto con su dueño, cada asado en su lugar.
Splitfire hace la cuenta y la reparte. Al final cada uno sabe cuánto pone o cuánto le toca.
Uno para los del laburo, otro para la familia, otro para la banda. No se mezclan.
El historial de cada asado, cuánto se gastó y quién aparece siempre. Sin memoria de nadie.
Creás la cuenta y arrancás. Ni tarjeta ni letra chica.
Tres pasos y a comer.
Registrate y pasá el link. Caen todos.
Quién vino, qué se compró, cuánto salió.
Splitfire dice quién le debe a quién. Listo.